Límites, ¿sí o no?
¡Buenos días dulzuras!
Hoy hemos querido destinar este post muy interesante sobre un tema que suele rondar los pensamientos de los papás y mamás: “Educar con límites: SI o NO”.
Actualmente, abogamos por una educación libre y autónoma, en la cual los niños y las niñas tengan la opción de elegir, sean participantes o protagonistas de su propio aprendizaje. Esto es genial, pero; ¿se debe educar con ciertos límites, o, por el contrario, esto supone cortarle las alas a los más pequeños?
Bueno, bajo nuestra humilde opinión, consideramos que una cosa puede estar compaginada con la otra, y, por lo tanto, podemos educar a los niños y las niñas en una educación autónoma, en la que cada uno y cada una vaya tomando pequeñas decisiones, pero por supuesto, teniendo en cuenta la edad. Esto no supone una crianza fuera de límites. Los limites son necesarios, ya que, sin ellos, no sabríamos distinguir donde se encuentra aquello “que está bien o mal”.
La mejor relación que puede existir entre padres y madres con sus hijos e hijas, es que sean grandes amigos, pero debe existir un margen que nos ayude hacerles entender en que momentos debemos actuar como amigos y en que momentos debe aparecer la autoridad como padres, la cual debe ser aceptada por los hijos e hijas.
La existencia de límites no implica que los más pequeños no cuenten con la posibilidad de elegir una opción u otra. Sí les damos a conocer dichos límites, los haremos reflexionar frente a una situación concreta que traiga consigo una toma de decisiones, por lo que, de esta forma, también conocen que cada acción realizada conlleva una consecuencia.
Pero de los errores también se aprende, por lo que, cuando realicen una acción de manera incorrecta traerá consigo una consecuencia, ya sea un enfado o castigo, debemos hacerles entender el porqué de éste. No debería valer un simple “estas castigado o castigada, porque lo digo yo”, no, explicarles porqué e interésate por saber cuál fue el motivo que le llevo a realizar dicha actuación, para que así, los más pequeños conozcan e interioricen esos “límites”. Para poder así luchar contra el abuso de confianza que se termina palpando entre muchos padres, madres, hijos e hijas.
No estamos a favor de que se deba utilizar el castigo como consecuencia siempre que se salten esos límites. Apostamos por la búsqueda de estrategias, utilizar la palabra siempre que nos sea posible, explicarles, expresarles los sentimientos que te produce cuando lleva a cabo alguna acción incorrecta, para así, de esta manera, también trabajar el manejo de las emociones, como la frustración, la decepción, la ira, etc…
Con todos estos pequeños consejitos les invitamos a comentar su opinión respecto a éste tema tan peculiar, “educación con límites o no”. La exposición de diferentes puntos de vista nos ayudará a entender mejor los sentimientos y a crear un ambiente más amoroso dentro de nuestra familia.
Esperamos que este post os sea de gran utilidad.
Un saludo muy fuerte Dulzuras.
Comentarios
Publicar un comentario