Discriminación de género y derechos laborales de las mujeres



Con motivo del día del trabajador, celebrado el día 1 de mayo, hemos querido dedicar una entrada destinada a la discriminación laboral, que, hoy en día, sigue padeciendo la mujer.
Sabemos a ciencia cierta, la situación de precariedad que aún vive la mujer a la hora de acceder a un mercado laboral igualitario, ya que a pesar de desempeñar el mismo papel que el hombre dentro del sector, no se valora de forma justa, recibiendo un salario inferior al del hombre, solo por el simple hecho de ser mujer.

El género femenino ha vivido una fuerte y agotadora lucha continúa, por la cual, se sigue actualmente luchando. Aunque debemos destacar, los muchos avances que se han alcanzado a causa de dicha lucha, como, por ejemplo; la liberación de la carga doméstica y todo lo que ella conlleva, siendo está, reconocida como una tarea destinada tanto para el género masculino, como femenino. Suponiendo, una responsabilidad que ambos deben enfrentar igualitariamente. Asimismo, esto ha incitado un gran paso en la historia, la incorporación de la mujer dentro del mundo laboral y que, ha sido provocado a consecuencia de los cambios sociales y de rol familiar dentro de nuestra sociedad.

No obstante, aún, la mujer sigue padeciendo la discriminación existente en el mundo laboral y que, por ende, afecta directamente “al bolsillo”de este género. No solo se percibe por la diferencia de salarios entre hombres y mujeres, sino también, la constante exposición a la que se ven sometidas, cuando se enfrentan a las entrevistas de trabajo, respondiendo preguntas, tales como: ¿Es madre?,¿tiene intención de serlo?, ¿cuáles son sus expectativas en la vida, etc?;ésta última, hace referencia directamente, con la idea predeterminada de que, si se es madre, ¿no debería dedicarse al cuidado de sus hijos y al mantenimiento de su hogar?

Nuestra opinión frente a todo lo citado anteriormente, es que, aun queda mucho por hacer y que depende de nosotras, las mujeres y de todos esos hombres que son conscientes de dicha desigualdad, conseguir la igualdad de género en todos los ámbitos existentes.
Por ello, invitamos a todos y a todas a unirse a esta gran lucha para apalear la discriminación.

Finalmente, creemos y confiamos en un cambio en el sistema educativo, en el que no exista un ápice discriminatorio que fomente la desigualdad en el futuro laboral, sino que a través de la implantación de planes educativos se eduque en la igualdad de género, favoreciendo de esta forma, una sociedad igualitaria, justa y libre.

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